Un constante billete de ida y vuelta

Mi vida la paso entre dos puntos y a veces al despertar no sé muy bien donde me encuentro, si en mi añorada localidad natal o en la queridísima ciudad de adopción

Lo echaba de menos. El entreno en solitario se hace duro, pesado y desmotivador, por eso el domingo al salir con Ismael y Deli, recuperé cierta alegría en la zancada algo olvidada, y cierta ilusión y felicidad en mi interior. Ismael se presentó puntual en casa con la nueva camiseta del circuito de carreras y por primera vez me viene de talla (el color y el diseño me gusta). No coincidía con ellos desde Aranjuez (sino me equivoco) y ha sido gratificante entrernar con ellos.
La mañana había amanecido con un poco de niebla y esa humedad provocaba algo de fresquito, reforzado por el aire; pero que con los primeros minutos los cuerpos se desentumecen y empieza a sudar. Deli nos propuso una ruta alternativa a mi repetitiva "ruta de los puentes", pero esta vez subiendo dos veces el "camello"; esta se convierte en la única opción de endurecer el entreno en esta llanura manchenga. Hemos aprovechado al hora de entreno para charlar, reírnos, contar anécdotas y ponernos al día, algo que se agradece enormemente y despeja la cabeza y los dolores de piernas.
La sorpresa del día me la he llevado al ver mas gente de lo habitual, corriendo a esas horas por las calles del pueblo, me da en el "hocico" que esta edición de la Carrera popular va estar pero que muy reñida, ante todo el trofeo local.

10,05 km en 1:03:14 con 148 ppm

Vuelve la camiseta de manga larga, y el entreno en solitario.

A pasado casi dos meses desde la última vez que entrené por la ribera del manzanares y hoy por fin me encontraba con ganas de volver a calzarme las zapas y salir a trotar. Las diferencias mas notables son la luz y la soledad. Los días son más cortos, amanece mucho más tarde y eso se refleja en las calles, la temperatura es algo más baja –marcaba 14 grados– lo que hace necesaria una camiseta de manga larga hasta que el cuerpo entra en calor, las calles están oscuras y eso debe influir en las ganas de correr, pues hoy no me he cruzado con nadie, lo que me hace pensar que la gente ya a vuelto a sus rutinas y se han despedido del verano.
Buenas sensaciones después de casi tres semanas sin correr, tenia ganas de encontrarme las piernas cansadas y olvidarme de la cautela y satisfacer de esa forma, la sensación de culpa por omisión de estos días de atrás.

7,5 km en 45:41 con 145 ppm


Y como uno no tiene termino medio, por la tarde he salido con Fernando a soltar la piernas durante una hora por la CdC con la bici. Era la primera vez que coincidíamos en esta modalidad y sino me equivoco desde la 1/2 Maraton de Feuncarral, no había vuelto a compartir las sendas de la CdC.
Aprovechando que anochece antes e intentado probar mis "luces" nuevas para que no corra peligro este otoño al volver a casa, pero había olvidado cargar la batería, aun así apunta maneras, es increible que algo tan liviano (17 gr) de tanta intensidad.


Mañana húmeda, lo que hacia que se pudiera respirar mejor, por lo cual he cambiado de planes y he forzado algo la máquina con la idea de aprovecha el día y que esta fuera efectiva. Pero estos cambios tan aleatorios no le sienta bien al "chino", el cual a tardado 10:20 miçutos en marcarme el 1º kilómetro.

8,04 km en 48:41 con 154 ppm